Trabajo en Agua


2005

installation

Work in Water is conceived as a collective work, open to the community, intended from its creation to be part of a specific site, positioned in the urban area, where different systems converge. It is a work that involves transfers in all directions, based on an anonymous conjugation of artistic perspectives, which see in it a real community practice, not alien to everyday life, in which the work is as it is because it feeds on a chain of relationships. A chain that begins with the basic life support provided, in this case, by an automatic irrigation system that uses the water of the Metropolitan Gallery itself, which in turn is the same source shared by its owners in their home. The chain passes in turn through them themselves, as they are in charge of ensuring the maintenance of the work, its life. The succession of relations continues with the participation of the community, which harvests a food, the basil that waits there suspended in this exhibition space. This herb is now being used, as part of typical foods. Finally, this chain makes its last transfer, a few blocks from the Gallery. Now it is no longer part of an exhibition space, but fulfils its real objective: to be part of the community and be used by it and thus to follow this infinite chain.

Trabajo en Agua se constituye como una obra colectiva, abierta a la comunidad, destinada desde su creación a ser parte de un sitio específico, emplazado en la zona urbana, donde confluyen distintos sistemas. Es un trabajo que implica traslados en todo sentido a partir de una conjugación anónima de miradas artísticas, que ven en el hacer una práctica real, comunitaria, no ajena a la cotidianeidad, donde la obra es tal porque se alimenta de una cadena de relaciones. Cadena que comienza por el sustento básico, en este caso, otorgado por un sistema de riego automático que se nutre del agua de la propia Galería Metropolitana, que a su vez es la misma fuente que comparten sus dueños a través de su casa. La cadena continua a su vez,  por ellos mismos, ya que son los encargado de velar por la mantención de la obra, de su vida. La sucesión de relaciones prosigue con la participación de la comunidad, que cosecha, en ese espacio exhibitivo, un alimento: la albahaca que allí espera suspendida. Esta hierba pasa ahora a ser utilizada, a ser parte de comidas típicas. Finalmente, esta cadena deriva en un último traslado, a pocas cuadras de la Galería. Ya no forma parte de un espacio de muestra, sino que cumple ahora su real objetivo: ser parte de la comunidad y ser utilizada por ella y seguir, entonces, esta infinita cadena.